Bar Soka, Bilbao

Diseñar un local de hostelería en una ciudad donde la renovación o nueva creación de negocios de este tipo es más que habitual requiere siempre de un trabajo previo de análisis en torno a una serie de condicionantes: ubicación, usuario al que se dirige, tipología de negocio, características espaciales y experiencias asemejables.
Ante la proliferación de negocios hosteleros marcados por un diseño casi excesivo donde la información que recibe el usuario es, la mayor parte de las veces, aturdidora, decidimos reducir al mínimo imprescindible los elementos con los que ejecutar el proyecto.
Al vaciar el espacio y descubrir un imponente muro de piedra, éste que acabó convirtiéndose en el punto de partida sobre el que girarían el resto de decisiones. Una vez liberado y saneado, el proyecto se limitó a levantar otro plano de madera que, frente a la potencia de la piedra, fuera curvándose de manera sutil a expensas de las necesidades de programa, creando así un contraste entre lo rudo y lo suave, entre un elemento bruto y pesado confrontado con otro limpio y delicado. A partir de ahí, esos dos planos generarían diferentes espacios exprimiendo las posibilidades del local, consiguiendo diferentes ambientes sin renunciar a una lectura rápida y directa del proyecto, donde en todo momento estos dos planos acotaran la zona destinada al público mientras se daba cabida al resto de habitáculos necesarios.
Se pretende por tanto que, mediante un único gesto, cada uso acabe teniendo su lugar de la manera más natural posible, dejando así el protagonismo al espacio preexistente y al uso al que está destinado el mismo.


PromotorPrivadoAutorGarmendia Cordero ArquitectosSituaciónBilbaoSuperficie100 m²Año2017ConstructorConstrucciones Belfeta S.L.FotógrafoCarlos Garmendia Fernández