Bloom Café, Barakaldo

Ante el encargo de actuar sobre un bar existente a fin de reconvertirlo en una cafetería y pastelería, se decide analizar las carencias del negocio anterior para solventarlas en el nuevo.
Un local muy justo en superficie hacía que el espacio acabara siendo demasiado recogido y, ya que crecer en planta era imposible, se eligió hacerlo en altura mediante un sistema de placas de virutas de madera colocadas en sentido contrario al habitual, lo que nos permitía hacer palpable la notable altura existente sin dejar de controlar una escala acogedora.
A partir de este punto, se decide crear un mueble esculpido que se convierte en el eje vertebrador de todo el espacio. Un macizo de madera de roble que se talla para ir dando respuesta a las diferentes necesidades de clientela y personal.
Lejos de pretender funcionar como una barra de bar tradicional, este elemento se quiebra para actuar de reclamo y distribuidor del usuario y, al mismo tiempo, generar en él espacios de apoyo, exposición o almacenaje según las funciones que necesita cada tramo.
Enfrentada al mostrador, una batería de mesas altas donde consumir el producto de la cafetería siguiendo siempre las pautas marcadas por esa gran pieza tallada.
En resumen, generar un elemento pesado y potente como elemento de operaciones general. Solventar todo el proceso mediante un mueble vertebrador que da servicio a la zona de público y a la de trabajo desterrando el concepto de “barra” para convertirse en algo a medio camino entre expositor, recepción, distribuidor y mostrador.


AutorGarmendia Cordero ArquitectosSituaciónBarakaldo, BizkaiaSuperficie65 m²Año2018ConstructorConstrucciones Belfeta S.L.FotógrafoCarlos Garmendia Fernández