Nueva Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Alicante

En la actualidad y en relación al campus, la parcela del Colegio Mayor, si bien se encuentra dentro de los límites urbanos del campus, aparece aislada en gran medida del funcionamiento del conjunto. El anillo rodado que recorre el perímetro así como la urbanización existente genera que, aun situándose en una zona importante dentro del esquema global de la universidad, no funcione como tal. Al mismo tiempo, su situación frente a la carretera lo convierte en el cartel de bienvenida de la Universidad de Alicante en su zona Norte.
Con la intención primera de integrar la nueva edificación dentro del organigrama funcional del campus, se decide reordenar la superficie de acceso peatonal, dar prioridad al peatón y, en gran medida, expandir el paseo central de la universidad hasta nuestro nuevo edificio, dotando además a este de un final digno.
Provocar que el nuevo volumen responda a las exigencias de su ubicación, asuma la responsabilidad de ejercer de edificio anfitrión, se integre dentro del urbanismo del campus y dé solución a los parámetros del usuario que llega, se va o se mueve por la universidad. No sólo se trata de conseguir que el edificio funcione de manera autosuficiente, sino que también cumpla con los cometidos que le da su realidad.
La realidad del emplazamiento, único edificio exterior al anillo de circulación rodada que tiene fachada hacia la ciudad, hará que actúe como puerta de entrada a la universidad con lo cual no es sólo un edificio como destino sino que se tratará como un edificio de bienvenida, de paso y de cruce para llegar a otros punto del campus.
Atendiendo a esta realidad, la primera decisión que se toma es retrasar la valla perimetral de la universidad en ese punto para embocar directamente una nueva plaza vinculada a la parada de autobús con el paseo que conecta con el parque científico -se utiliza esta plaza para colocar una estación de bicicletas y patinetes eléctricos- decidiendo levantar a cota de peatón (+96,00 m) la parada del tram, la nueva plaza y la conexión con el paseo, para que al igual que con el resto del campus en la puerta de entrada el peatón prevalezca sobre el coche. En resumen, reordenar ese espacio que recibe al usuario y redirigir los flujos hacia una nueva plaza que absorba al peatón para direccionarlo después hacia el interior del campus, convirtiendo a éste en el protagonista de esa superficie de llegada frente a la circulación rodada.
La segunda, tiene que ver con la falta de plazas de aparcamiento dentro del campus, se amplía el aparcamiento al sur de la parcela en 135 plazas más de aparcamiento para a continuación abrir una nueva puerta de entrada peatonal a la universidad en la calle Alicante relacionada con la parada de autobús en dirección San Vicente y evitar que los alumnos entren por la puerta trasera del Centro Comercial. Así, el edificio queda flanqueado por dos entradas peatonales (en estos puntos el edificio alcanza las 5 alturas permitidas para convertir las entradas en hitos) y dos carreteras cobrando importancia y dando respuesta a las cuatro fachadas.
El volumen que se crea, además de resolver el programa funcional que se demanda, va adaptándose a la parcela mientras responde a los condicionantes internos y externos. El respeto por la naturaleza existente, la búsqueda de la luz natural y la respuesta a los diferentes puntos urbanos… Un edificio que crece puntualmente para generar una puerta de entrada a la universidad a la vez que dota a la misma de un final a escala adecuada, que se rompe para generar flujos funcionales, para generar ciudad dentro de un edificio y para evitar imponer su tamaño. Un volumen que se eleva imponente o se esconde con sutileza, siempre respondiendo a lo que necesita la ciudad de él.
Este volumen fragmentado que se eleva o se esconde según necesidades, permite distribuir la heterogeneidad de usos (hablamos de unos 12.000 m2), en paquetes programáticos reconocibles desde las diferentes plazas y accesos lo que garantiza a la vez su compacidad y su transversalidad.


PromotorRectorado de la Universidad de AlicanteAutorGarmendia Cordero Arquitectos + La ErreríaSituaciónSan Vicente del Raspeig, AlicanteSuperficie20.000 m²Año2019Presupuesto12.198.904,16 €InfografíasRafael ZarzaPremiosAccésit